Vol. 3 Núm. 2 (2017): Enero-diciembre
B) Diversidad, interculturalidad, género y sustentabilidad en la educación

Perspectiva de género en el sistema educativo según la percepción de los estudiantes de educación superior

Armando Ortiz Aragón
Instituto de Ciencias Sociales Universidad Juárez del Estado de Durango, México
Fabiana Esther Mollinedo Montaño
Universidad Autónoma de Zacatecas “Francisco García Salinas", México

Publicado 2017-01-02

Palabras clave

  • Gender perspective,
  • higher education,
  • academic and human development
  • Perspectiva de género,
  • educación superior,
  • desarrollo académico y humano

Resumen

La perspectiva de género a iniciativa del Instituto Nacional de las Mujeres y con el impulso de la Secretaria de Educación se aplica en el sistema educativo considerando la escuela como un efectivo medio de trasmisión de valores, un espacio de sociabilización con reglas que moldean  al individuo, caracterizado por el hecho de que aún sin proponérselo tiende a reproducir el sistema social existente. Las Instituciones pertenecientes al sistema de educación pueden recibir por parte del INMUJERES la certificación en el Modelo de Equidad de Género (MEG) cuando incorporan estrategias de género en sus políticas internas e instrumentan acciones afirmativas. Con el objetivo de identificar cómo consideran los estudiantes de licenciatura que la perspectiva de género influye en su desarrollo académico y humano, así como la valoración de la importancia que otorgan a las acciones afirmativas de género llevadas por parte de la administración, se realizó una investigación en la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED) y el Instituto Tecnológico de Durango (ITD). Como principales resultados se tiene que los encuestados consideran que el desempeño académico está en función de sus condiciones personales, que su trato con la diversidad y la equidad de género en las actividades académicas son producto de su propia decisión de convivencia y no de acciones afirmativas de la normatividad institucional, además de que las decisiones de la administración, como el caso de la poca flexibilidad en los horarios de estudio, no contribuyen a evitar problemas como la deserción o a resolver dificultades extra académicas.